“CUANDO EL HOMBRE QUIERE SER DIOS: LA VERDAD BÍBLICA SOBRE EL MAL LLAMADO 'PODER DE DECLARAR'”
Un sermón expositivo sobre la soberanía de Dios y el error de atribuir poder creador a la palabra humana
Por José Ramón Ramírez Sánchez
INTRODUCCIÓN DEL SERMÓN
Amada iglesia, vivimos tiempos en los que muchos creyentes han sido seducidos por un mensaje atractivo, emocional, pero profundamente peligroso: la idea de que nuestras palabras tienen poder creador, de que podemos decretar, declarar o exigir cosas como si fuéramos Dios.
Este mensaje, repetido desde muchos púlpitos, parece espiritual, pero es una grave distorsión del carácter divino y una exaltación indebida del ser humano.
Hoy, a la luz de la Escritura, desmontaremos esta doctrina, entenderemos de dónde viene, por qué es peligroso, y cómo vivir una oración bíblica, humilde y confiada en la soberanía de Dios.
DOCTRINA: “YO DECLARO — PODER CREATIVO DE LA PALABRA HUMANA”
La doctrina enseña que el creyente posee el mismo poder creador que Dios, que puede llamar a existencia lo que no existe, ordenar milagros, decretar sanidad, convocar riquezas o cambiar realidades por el simple acto de hablar.
Esta enseñanza afirma que:
- Declarar = crear
- Proclamar = producir
- Decretar = obligar a Dios
Esta manera de pensar es una mezcla de gnosticismo moderno, metafísica del pensamiento positivo y ocultismo espiritualista camuflado de “fe”.
LO QUE ENSEÑAN LOS FALSOS MAESTROS
Definición:
Declaran que las palabras del creyente tienen poder ontológico, es decir, capacidad de crear realidad en el plano espiritual y material.
Conceptos usados:
“Declaro”, “decreto”, “activo”, “llamo”, “establezco”, “desato”, “ordeno”, “atraigo”, “convoco lo espiritual”, “creo mi futuro con mi boca”.
Problema teológico:
Eleva al ser humano al nivel de Creador y reduce a Dios al nivel de asistente espiritual.
Similitud con movimientos ajenos al cristianismo:
- Nueva Era
- Metafísica del pensamiento
- Ley de Atracción
- Magia blanca
- Chamanismo verbal
Esto no es fe bíblica; es manipulación espiritual envuelta en versículos sacados de contexto.
LO QUE DICE LA BIBLIA
Solo Dios tiene poder creador:
“Él habló, y fue hecho”.
Salmo 33:9
Aquí la Escritura es clara: Dios habla y crea. Este poder no es compartido con ninguna criatura, ni ángeles, ni hombres. Es un atributo divino exclusivo.
El ser humano no puede decretar lo que Dios no ordena:
“¿Quién es aquel que habla y sucede, si el Señor no ha mandado?”
Lamentaciones 3:37
Todo lo que sucede está bajo la voluntad soberana de Dios.
Aquí Dios desmonta la doctrina entera con una sola pregunta:
Nada sucede solo porque el hombre lo declara.
El creyente pide, no decreto:
“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre…”
Juan 14:13
Jesús enseñó a pedir, no a ordenar.
La oración bíblica reconoce la voluntad soberana de Dios:
“Hágase tu voluntad”.
Mateo 6:10
Cristo mismo, siendo Dios, no se enseñoreó sobre la voluntad del Padre.
Entonces ¿cómo puede hacerlo el hombre?
Los apóstoles no declaraban, oraban con humildad:
“Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello”.
Santiago 4:15
La verdadera fe no decreto, se somete.
VERDAD CENTRAL DEL SERMÓN
·
La palabra del hombre no tiene poder creador.
·
El creyente no decreto: confía.
·
Dios no está sujeto a nuestras declaraciones: nosotros estamos sujetos a Su voluntad.
·
La verdadera oración no es un decreto humano, sino un acto de dependencia y sumisión a la soberanía de Dios.
VOCABLOS CLAVE PARA DISCERNIMIENTO
· Soberanía: Gobierno absoluto de Dios sobre todas las cosas.
· Omnipotencia: Poder ilimitado, exclusivo de Dios.
· Autoridad espiritual: Autoridad delegada para predicar, orar y reprender, no para crear.
Exégesis: Interpretar un texto según lo que realmente dice.
·
Eiségesis: Forzar al texto a decir lo que yo quiero (método usado para justificar “declaro”).
·
Fe: Confianza en Dios, no manipulación de Dios.
RELATO
Un joven creyente escuchó por años sermones de “declara y será hecho”. Cuando enfermó a su madre, empezó a declarar: “Ella no morirá, yo lo decreto”.
Día tras día repetía palabras sin oración.
Finalmente su madre falleció, y el joven quedó devastado, sintiendo que había “fallado” en su fe.
Un anciano de la iglesia se acercó y le dijo:
“Hijo, no es tu fe la que controla a Dios; es Dios quien sostiene tu fe”.
El joven comprendió que su dolor no era por la voluntad de Dios, sino por haber creído un evangelio falso.
APLICACIONES PARA LA VIDA
Para los líderes:
Enseñen oración bíblica, no decretos humanos.
Recuerden que ustedes son siervos, no pequeños dioses.
Para los feligreses:
Reemplacen “yo declaro” por “Señor, si es tu voluntad”.
No se sientan culpables si Dios dice “no”; un Padre amoroso sabe más que sus hijos.
Para los jóvenes:
No confundan declaración con fe. La fe no grita, obedece. La fe no ordena, confía.
RECOMENDACIONES ESPIRITUALES
- Ore como Jesús oró.
- Someta sus deseos a la voluntad de Dios.
- Estudia los textos que hablan del poder de Dios, no del poder del hombre.
- En su devocional, practique exégesis: “¿Qué dice el texto realmente?”
- Rechace toda la enseñanza que exalte al hombre y minimice la soberanía divina.
MENSAJE FINAL
Amada iglesia, Dios no necesita que decretes para que Él actúe.
Él no responde a declaraciones, sino a corazones humildes.
La oración cristiana no es magia verbal.
Es comunión, dependencia y confianza.
Hoy te invito a regresar al modelo de Cristo:
Orar con fe, sí…
Pero siempre bajo la misma frase que Él pronunció en Getsemaní:
“Padre, hágase tu voluntad”.
Quien se somete a la voluntad de Dios, vive en verdadera libertad.
FUENTES BÍBLICAS VIRTUALES VERIFICABLES
BibleGateway.com
Aplicación de la Biblia YouVersion
Biblia.com (Faithlife)
BlueLetterBible.org
Sermón, Doctrina Cristiana, Falsos Decretos, Poder de la Palabra, Exégesis, Soberanía de Dios, Evangelio, Falsas Doctrinas, Discernimiento, Vida Espiritual, Teología Pentecostal, José Ramón Ramírez Sánchez.

