"Cuando la crítica se opone al crecimiento: una reflexión sobre el juicio hacia los nuevos creyentes que estudian teología"
Autor: José Ramon Ramírez Sánchez.
En muchas iglesias pentecostales evangélicas
cristianas, hay un deseo legítimo y profundo por parte de los pastores: que sus
miembros crezcan espiritualmente, que se sumerjan en el estudio serio de la
Biblia, que oren con más fervor, que cultiven una verdadera humildad y que
perseveren en la fe. Sin embargo, es paradójico y doloroso cuando algunos
miembros de la misma congregación critican o desaniman a los nuevos creyentes
que, precisamente, están respondiendo a ese llamado a crecer, estudiar y
profundizar su fe.
El caso del nuevo miembro restaurado
Uno de estos casos es el de un hermano que, después
de haber estado descarriado durante cinco años, regresó a la iglesia con un
nuevo despertar espiritual. No volvió por rutina ni por emoción momentánea,
sino con una decisión firme: no volver a la vida secular, y entregarse con
todo su ser a Cristo. Desde su regreso, ha demostrado un profundo amor por
la lectura bíblica, una vida de oración constante, una actitud de humildad
sincera y una perseverancia admirable. Es autodisciplinado, estudioso, y busca
agradar a Dios en todo lo que hace.
Y sin embargo, en lugar de ser acogido, animado y
acompañado, ha sido objeto de críticas por parte de algunos hermanos que lo
acusan de "querer saber demasiado", o de "actuar como si ya
fuera pastor". Esta actitud revela más sobre el corazón de quienes
critican que sobre el hermano que crece.
La importancia del estudio de la teología cristiana
La palabra "teología" significa
literalmente "el estudio de Dios". ¿Cómo puede ser malo desear
conocer más profundamente a Aquel en quien creemos, servimos y predicamos?
El estudio de la teología cristiana no es solo para
los pastores o maestros, sino para todo creyente que quiera crecer en
madurez espiritual. En una iglesia saludable, tanto los líderes como los
miembros antiguos y nuevos creyentes deberían estar comprometidos con:
- Comprender la doctrina sana (2 Timoteo 4:3)
- Saber dar razón de su esperanza (1 Pedro 3:15)
- Discernir entre la verdad y el error (Hebreos
5:14)
- Enseñar a otros con fidelidad (2 Timoteo 2:2)
Negarse a estudiar es quedarse inmaduro. Y como
Pablo le dijo a los corintios, Dios no quiere que permanezcamos como niños
espirituales:
"Hermanos, no seáis niños en
el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de
pensar." (1 Corintios 14:20)
Además, la teología no es enemiga del Espíritu; es
compañera de una fe viva. Un creyente lleno del Espíritu Santo que además
estudia la Palabra con profundidad será más útil, más firme y menos vulnerable
al error.
Bases bíblicas para el estudio y el crecimiento espiritual
- Hechos 17:11 – Los
bereanos fueron elogiados por examinar las Escrituras cada día.
- 2 Timoteo 2:15 –
"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado..."
- Proverbios 1:7 – "El
principio de la sabiduría es el temor de Jehová..."
- Oseas 4:6 – "Mi
pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento..."
- Hebreos 5:12-14 –
"Debiendo ser ya maestros... necesitáis leche, y no alimento
sólido."
Casos reales que ilustran esta tensión
- Andrés, el
estudioso joven.
- Laura, la joven
líder.
- El restaurado, transformado y comprometido.
Todos tienen en común algo: hambre de Dios, estudio
profundo y una vida de frutos. Pero también fueron criticados. ¿Por qué? Porque
a veces los que no se mueven critican a los que avanzan.
Un llamado a la humildad y al aliento mutuo
El pastor que anhela una iglesia más sabia, humilde,
y llena de fervor espiritual está alineado con el corazón de Dios. Pero es
necesario que toda la iglesia se eduque en cómo apoyar —no atacar— a aquellos
que están creciendo. Necesitamos animarnos unos a otros:
"Y considerémonos unos a
otros para estimularnos al amor y a las buenas obras" (Hebreos 10:24).
Conclusión:
El estudio de la teología cristiana no divide ni
enfría, sino que profundiza y fortalece. Un nuevo creyente restaurado que
decide estudiar con humildad y pasión está obedeciendo el llamado del Espíritu
Santo. Criticarlo es ir en contra del mismo propósito de Dios para su iglesia:
una comunidad de creyentes firmes, sabios, humildes y llenos del conocimiento
de Su voluntad.
"Que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo... os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de
él." (Efesios 1:17)
Oración de fe profunda
**"Señor Dios Todopoderoso, Padre de
misericordia y verdad, gracias por haberme llamado de las tinieblas a tu luz
admirable. Gracias por tu paciencia durante mis años de debilidad, y por tu
amor que me ha restaurado con poder y gracia.
Hoy me acerco a ti con un corazón humilde y
sediento. Anhelo conocerte más, entender tus caminos, y caminar conforme a tu
Palabra. Dame un espíritu enseñable, una mente clara, y un corazón sensible a
tu voz.
Líbrame de todo orgullo espiritual y de toda
influencia de crítica que no edifica. Ayúdame a permanecer firme, aun cuando
otros no comprendan el camino que me has llamado a andar. Enséñame a responder
con amor, no con resentimiento; con mansedumbre, no con juicio.
Señor, aumenta mi fe, multiplica mi hambre por tu
Palabra, y hazme perseverante en la oración. Que cada estudio, cada lectura, y
cada momento de búsqueda sea para glorificarte a Ti, y no a mí.
Úsame conforme a tu voluntad. Que mi vida sea un
instrumento útil para edificar a otros, y que nunca me aparte de tu presencia.
En el nombre de Jesús, el Maestro de maestros, el Buen Pastor, el Camino, la
Verdad y la Vida.
Amén."**

No hay comentarios:
Publicar un comentario